Estimado Carlos,
tuvimos el placer de conocerte y apreciarte a través de tus maravillosos talleres de pantomima en la Haus der Familie de Nürtingen. ¡Realmente fue un golpe de suerte para nosotros! Lo que más nos impresiona de su trabajo no es sólo su extraordinario arte, sino sobre todo su actitud hacia las personas a las que llega y conmueve con su arte. Quiere conocer a su público, no sólo en el escenario, sino también en la vida cotidiana. Te encuentras con todo el mundo con franqueza, interés genuino, aprecio y un gran corazón. Eso es lo que te hace tan accesible. En tus talleres siempre creas espacios para el encuentro y aceptas a las personas tal y como son, en toda su diversidad. Al final, todo el mundo se va a casa con un sentimiento de pertenencia. Y eso es un arte en sí mismo. Con tu talento, eres uno de los pocos guardianes del precioso poder del silencio. Tu sutil manera de ver y transmitir lo positivo es realmente inspiradora.
Querido Carlos, nos has conmovido no sólo con tu maravilloso arte, sino también con tu humanidad. Queremos felicitarte por tu 70 cumpleaños y desearte lo mejor de todo corazón. Nuestros mejores deseos, también de parte de nuestras hijas, van para ti.
Te damos un fuerte abrazo y esperamos volver a verte pronto,
Katrin (Heidner) y Tina (Masarin)
desde la casa familiar en Nürtingen