Homenaje a Carlos Martínez

Me llamo Robert Long. Vivo en la región vinícola catalana, a las afueras de Barcelona. Conocí a Carlos en año 2004, cuando nuestra amiga en común (y su agente), Joyce Phillips, me recomendó como director para un nuevo espectáculo que estaba creando con el teólogo, presentador de televisión y escritor alemán Andreas Malessa, "Still und Stark", que alternaba narración y mímica, un maravilloso contraste de voz y silencio. Ensayamos tanto en Barcelona como en Esslingen, y Carlos me trajo a Alemania para el estreno en 2005. Ese fue “el comienzo de una hermosa amistad” y relación de trabajo. En los últimos 20 años, trabajar con Carlos en muchos de los espectáculos de su extenso repertorio ha sido una experiencia alegre, en su mayoría sencilla, llena de sorpresas, humor y la generosa participación en el proceso creativo. Carlos siempre logra dar forma a historias conmovedoras cuyas imágenes permanecen en la retina, con mensajes que resuenan auténticos y se quedan grabados en el corazón.

De los muchos momentos especiales que recuerdo, como cuando Carlos actuó en un festival de teatro en mi pueblo a Cataluña, o cuando trabajamos juntos para desarrollar un espectáculo para la Cruz Roja, o como compartimos la emoción de su actuación de Mimologos en Barcelona, ​​nuestra estancia en París en 2017 para desarrollar el espectáculo "Klassisch!" destaca por su singularidad. Junto con su más cercana colaboradora Jenny Findeis, y su eterno amigo y agente, Jean-Daniel von Lerber, fuimos invitados al loft de la amable y talentosa Shani Diluka, la reconocida pianista clásica que unió fuerzas con Carlos para crear una dramaturgia exquisita. ¡Incluso cocinó para nosotros!

Siempre nos quedará París…

El idioma original del artículo es:   Español


Autor:  

Robert Long