Algunos espectáculos nos acompañan durante muchos años; otros, precisamente por su brevedad, se vuelven inolvidables. PianOmime nació en 2001 de la mano del pianista y compositor Johannes Nitsch. Con su increíble talento musical, vistió de gala varias de mis piezas de mimo, como “La ventana”, “La carta de amor” o “Cena para dos”.
Sin embargo, Johannes no solo destacaba por su maestría al componer, sino también por su brillante calidad interpretativa, arropando el resto de mis números con melodías que improvisaba cada noche. En las casi cuarenta actuaciones que compartimos, sobre el escenario se respiraba precisión, ritmo, humor y giros inesperados.
Por desgracia, nuestra colaboración terminó demasiado pronto. En septiembre de 2002, Johannes falleció de forma inesperada debido a una complicación postquirúrgica. Desde entonces, PianOmime quedó en mi memoria como un capítulo tan valioso como único de mi carrera escénica.