• La princesa de Jordania

    La princesa de Jordania

    Después de una actuación en Ammán, Jordania, donde estaba presente la Princesa Muna, y siendo fiel al protocolo, me dirigí a ella para saludarla. Sin embargo, los nervios me jugaron una mala pasada y olvidé parte de su título real. Con una sonrisa, ella misma terminó la frase por mí. Lo mejor de todo fue la conversación que tuve con ella y el premio que ella misma me entregó.

  • Pravia, mi ciudad natal

    Pravia, mi ciudad natal

    Nací y crecí en Pravia, en la preciosa región de Asturias. Más tarde, nuestra familia se mudó a Barcelona, pero hasta hoy sigo volviendo con mucho gusto a mi tierra natal. De niño tenía dos grandes sueños: quería hablar todos los idiomas del mundo y ser actor. Por aquel entonces, nunca hubiera imaginado que algún día podría combinar ambos sueños a través del mimo.

  • Mi otro papel

    Mi otro papel

    Muchos escritores suelen comparar sus libros con sus propios hijos. Durante mucho tiempo sentí lo mismo por mis piezas de mimo: cada una tenía un lugar en mi corazón porque las había engendrado artísticamente. Pero todo cambió cuando fui padre. Desde entonces, sé que nada en el mundo se puede comparar con un hijo.

  • La marioneta y yo

    La marioneta y yo

    Nunca aprendí a manejar marionetas. Sin embargo, sí pude representar una sobre el escenario e incluso fui invitado a actuar en un festival de marionetas. Cuando una admiradora me regaló esta que se parecía a mí, me emocioné profundamente. Y enseguida pensé: La ventaja de las marionetas es que no necesitan un fisio.

  • Mi segundo hogar

    Mi segundo hogar

    Se podría decir que el «Kabarett der Galgenstricke» se ha convertido en mi segunda casa. Llevo actuando allí de forma intermitente desde 2004. Con el paso de los años, no solo se ha forjado una estrecha colaboración, sino también una maravillosa amistad con los responsables del teatro. Erich Koslowski llegó incluso a colaborar más tarde como director en mi espectáculo Fata Morgana. Tal y como están las cosas hoy (junio de 2026), en diciembre de 2027 tengo previsto representar mi última función con maquillaje. Un lugar encantador para colgar la máscara.

  • En un congreso en Argentina

    En un congreso en Argentina

    En congresos como este, en Argentina, nunca presento un programa completo sobre el gran escenario, sino únicamente una o dos piezas relacionadas con el tema del evento. La razón es que, con un público tan numeroso, es necesario proyectar la actuación en pantallas gigantes. Además, cada número requeriría aproximadamente una hora de ensayo con los cámaras y el director. En la intensa dinámica de un megacongreso de este tipo, normalmente no hay tiempo para ello.

  • Carlos Martínez y su doble

    Carlos Martínez y su doble

    Esta curiosa fotografía, que muestra mis dos facetas —maquillado y sin maquillar—, fue tomada durante el rodaje de un vídeo en el Theaterhaus de Stuttgart.

  • De safari en Sudáfrica

    De safari en Sudáfrica

    Viajé a Sudáfrica para impartir cursos sobre la comunicación no verbal. Más tarde, durante un safari fotográfico, me di cuenta de que el lenguaje corporal de los animales era para mí un completo misterio. Al llegar al hotel le pregunté al guía si era verdad que frente a los elefantes habíamos estado en peligro. Sí. ¿Conoces el lenguaje de los elefantes? - me preguntó. No, pero estuve prestando atención al suyo.

  • Una actuación en el estadio

    Una actuación en el estadio

    El 13 de junio de 2010, en el estadio de fútbol de Berna, viví ante lo que seguramente fue el mayor público de toda mi carrera. Por supuesto, las decenas de miles de personas no habían acudido por mí, sino por el «Día de Cristo»; sin embargo, fue una experiencia inolvidable en un escenario impresionante. Para que todos pudieran seguir mi obra, la representación se retransmitió, al igual que en otros grandes eventos, a través de pantallas gigantes. Así, incluso en un estadio enorme, incluso los gestos más sutiles del mimo quedaron a la vista de todos.

  • El ladrón en la exposición

    El ladrón en la exposición

    En esta foto estoy esperando mi turno disfrazado de ladrón. Para el proyecto musical «Cuadros de una exposición», Linard Bardill creó una nueva historia en torno a la famosa obra de Músorgski: Los cuadros de la exposición iban a ser robados por un ladrón y, al hacerlo, éste se ve envuelto en todo tipo de aventuras con los niños en el escenario. La obra se representó en 2008 junto con la Orquesta Tonhalle de Zúrich, bajo la dirección de Wladimir Ashkenazy. Unos años más tarde, tuve la oportunidad de volver a interpretar ese ladrón cuando el Musikkollegium Winterthur llevó de nuevo a escena este proyecto.

  • Para ser mimo, no basta con llevar guantes.

    Para ser mimo, no basta con llevar guantes.

    Hay quien cree que basta con ponerse unos guantes blancos para convertirse en mimo, pero un mimo no los necesita. Yo elegí usarlos porque ilustran la importancia de preservar este arte como un anticuario, de crear objetos con la precisión de un técnico de laboratorio y de servirlo al público con la delicadeza de un mayordomo. Y lo mejor de todo es que, al final, me los puedo quitar para mostrar a las verdaderas protagonistas: las manos.

  • «Still & Stark» con Andreas Malessa

    «Still & Stark» con Andreas Malessa

    Cuando un periodista pone un micrófono ante un mimo, la tentación de hablar es muy grande. Con el programa «Still und Stark», Andreas Malessa y yo hicimos una gira juntos por Alemania y Suiza en 2005 y 2008. En ella, las palabras formaban un diálogo con el mimo, la voz y el silencio, y fueron precisamente esos contrastes los que dieron lugar a muchos momentos divertidos y sorprendentes sobre el escenario.

  • Como los niños que tocan la nieve por primera vez

    Como los niños que tocan la nieve por primera vez

    Quienes hayan participado alguna vez en uno de mis talleres quizá conozcan esta historia. Una joven rubia, alemana ella, asistió a mi taller varios años seguidos. En un momento dado, le pregunté por qué había asistido tantas veces al mismo curso. Ella me respondió: «Me encanta ver a tus alumnos. Son como niños que tocan la nieve por primera vez». Esa imagen tan potente la veo ahora en todos mis cursos y en su trabajo. Nicole Wendel es artista plástica y docente. Siempre que nos vemos me dice que todo empezó en aquellos cursos de mimo.

  • Tiempos difíciles

    Tiempos difíciles

    En 2020, la pandemia del coronavirus paralizó la vida pública y, con ella, también el sector cultural. Hubo que cancelar espectáculos, los viajes eran prácticamente imposibles y, en España, se impuso un férreo confinamiento.
    Cuando poco a poco volvieron a ser posibles las actuaciones, las mascarillas y el distanciamiento social siguieron formando parte de la vida cotidiana. En lugar de un apretón de manos se producía un cauteloso roce de codos — como aquí con Christoph Zehendner - aunque en este caso no fue solo un saludo, sino un enorme abrazo de agradecimiento por su enorme generosidad con los artistas en los tiempos de la pandemia.

  • En el camerino de Brasil

    En el camerino de Brasil

    Cuando se piensa en Brasil, la mayoría de la gente imagina automáticamente sol, playa y mar. Sin embargo, allí también puede hacer frío. En un camerino del teatro…no había calefacción, así que tuve que arreglármelas con esta manta.

  • ¡Klassisch! con Shani Diluka

    ¡Klassisch! con Shani Diluka

    El festival de música de Boswil (Suiza) tuvo la idea de invitarnos a la virtuosa pianista Shani Diluka y a mí. Al llegar, nos encargaron un programa de 45 minutos —un diálogo entre la música clásica y el mimo— ¡para esa misma noche! Solo tuvimos cuatro horas para prepararnos; por eso fue asombroso lo que surgió. Un espectador nos dijo: «Habéis unido dos mundos para crear un nuevo universo». Otro nos preguntó: «¿Cuánto tiempo llevan trabajando juntos?». Le mostré cuatro dedos por las horas, pero entendió cuatro años... ¡Y no hubo forma de convencerle de su error! Así nació «Klassisch!». Mi agente lo describió diciendo: «Dos artistas capaces de valerse por sí mismos que, juntos en escena, consiguen una dimensión impensable hasta entonces». Y la propia Shani concluye: «Hay tanta poesía y sentimientos puros que cualquier generación conecta con nuestro diálogo. La poesía no es un éxito de ventas, pero todos la necesitan».

  • En el Instituto Cervantes de Hungría

    En el Instituto Cervantes de Hungría

    En el Instituto Cervantes de Budapest estuve, excepcionalmente, sobre el escenario utilizando palabras en lugar de silencio. Acababa de publicarse en español mi obra “Desde el camerino”, que tuve el privilegio de presentar allí.

  • La segunda gira por China en 2017

    La segunda gira por China en 2017

    En China todo es a lo grande. ;-) Por cierto, fue un espectáculo sobre el agua el que me llevó por primera vez a China en 2016. Más tarde descubrí una conexión sorprendente: el Día Mundial del Agua coincide con el Día Mundial del Mimo (22 de marzo).

  • En la radio nacional de España

    En la radio nacional de España

    Los mimos también tenemos voz. Esta fotografía fue tomada en los estudios de Radio Nacional de España (RNE) durante una entrevista con motivo del Día Mundial del Mimo.

  • De visita en Kosovo

    De visita en Kosovo

    En Pristina, Kosovo, no solo actué en diversos escenarios —entre ellos el Teatro Nacional—, sino que también aparecí ante distintas cámaras de televisión. Naturalmente, los periodistas no esperaban únicamente mis palabras, sino también algunos de los gestos más típicos del mimo.

  • De gira con Darlene

    De gira con Darlene

    En 1986 fui invitado a actuar en un encuentro internacional organizado por JFC en Kulmbach, Alemania. Allí conocí a Darlene. Por aquel entonces, mi nivel de inglés se limitaba a “Speak slowly, please”, pero eso no impidió que nos entendiéramos y que disfrutáramos con los malos entendidos.

    Ella, con sus canciones al piano, y yo, con mi arte en silencio, realizamos diversas giras por Alemania hasta mediados de los años 90, cuando regresó a Canadá.

    En 2006, durante mi luna de miel en Canadá, Darlene me invitó a actuar. Con el consentimiento expreso de mi mujer, acepté la invitación con mucho gusto.

  • Premio del Público del Festival de Teatro de Almada

    Premio del Público del Festival de Teatro de Almada

    En el verano de 2004, el entusiasta público teatral de Almada (Portugal) eligió mi espectáculo Hand Made de entre treinta producciones teatrales europeas y se me otorgó el Premio del Público del Festival de Teatro de Almada. Un periodista que no podía creer que un mimo hubiera ganado el festival fue personalmente a contar los votos. Después publicó un artículo confirmando el hecho.

  • Chocolatines sin fin

    Chocolatines sin fin

    Hay muchas cosas que admiro de Suiza, especialmente el chocolate. Por suerte, la profesión de mimo me permite disfrutar de cantidades ilimitadas de bombones sin ganar ni un solo gramo de peso.

  • Un invitado especial en un taller en la República Checa

    Un invitado especial en un taller en la República Checa

    En este taller de iniciación en Chequia no solo tuve un número excepcionalmente grande de participantes, sino también un invitado muy especial: una persona en silla de ruedas. En su caso también pudo practicar el mimo, poniendo el énfasis en el uso y la expresión de las manos (los objetos imaginarios) y del rostro (las emociones).

  • El galardón otorgado por la World Mime Organization

    El galardón otorgado por la World Mime Organization

    En 2017 recibí un honor muy especial. Con motivo del Primer Congreso Mundial del Mimo celebrado en Serbia, los presidentes de la WMO, Marco Stojanovic y Ofer Blum, me entregaron el Premio WMO por mi contribución al arte del mimo. Al mismo tiempo, recibí la membresía vitalicia de esta organización.

  • Mi primera tarjeta de visita

    Mi primera tarjeta de visita

    Tuve mi primera tarjeta de visita propia en 1994. Era extraordinariamente colorida combinando los colores amarillo y rojo de la bandera española con el verde de la esperanza. Más tarde adopté los colores negro, blanco y rojo, y posteriormente negro, blanco y dorado. Después de todo, el silencio es oro (Silence is golden).

  • Un mimo de barro

    Un mimo de barro

    En 1995 me aventuré en un experimento alejado del mimo clásico. Junto con Amalia F. Romero, de Madrid, realizamos una actuación utilizando barro licuado y exploramos todas sus posibilidades. Poco a poco, el barro se fue secando bajo el intenso sol español hasta convertirnos en estatuas vivientes.

  • Mi primer contacto teatral con los Derechos Humanos

    Mi primer contacto teatral con los Derechos Humanos

    ... and some are more equal than others

    Aunque ya estaba de gira con mis espectáculos unipersonales de mimo, nunca abandoné mi amor por el teatro. Entre 1997 y 2000 recorrí Suecia, Inglaterra y España con el Teatro Zahorí y la obra The Golden Rule / Learning by Doing. El proyecto era un himno a la preservación y al respeto de la diversidad dentro de una Europa abierta y contó con el apoyo de la Fundación Sócrates de la Unión Europea.

  • El Premio de la Fundación Ecuménica «Biblia y Cultura»

    El Premio de la Fundación Ecuménica «Biblia y Cultura»

    En octubre de 2002, la Fundación Ecuménica Biblia y Cultura me distinguió en el Renitenztheater de Stuttgart por mi representación de contenidos bíblicos. La fotografía fue tomada durante la entrega del premio junto al presidente de la Sociedad Bíblica Alemana, el profesor emérito Dr. Hans Maier.

  • El programa navideño «Noche de paz»

    El programa navideño «Noche de paz»

    Uno de los frutos de mis cursos de mimo fue el programa navideño Noche de Paz, concebido para ser representado con algunos de mis alumnos. Se trataba de una representación tan peculiar como divertida sobre el sentido y el sinsentido de la Navidad. El programa duró cinco años (2001–2004). En la fotografía aparecen Susan Espejo a mi izquierda y Andrew Vanoni a mi derecha.

  • Un escenario peligroso en Letonia

    Un escenario peligroso en Letonia

    Durante una de mis giras estuve actuando en una base militar de Letonia. Como no había escenario la sargento pidió a varios soldados que solucionaran el problema. El escenario fue improvisado con cajas de munición apiladas. Y, por suerte, todos salimos ilesos.

  • El bis en el festival de rock

    El bis en el festival de rock

    Actué en un festival de rock ante 600 personas que esperaban con impaciencia a su banda favorita. En principio, parecía que mi silencio no tenía cabida allí. Por eso me sorprendió aún más que, al final, me pidieran un bis.

  • Dimitri: amigo y colega

    Dimitri: amigo y colega

    Al principio de mi carrera soñaba con actuar algún día en el Teatro Dimitri de Suiza. Sin embargo, mi representante me aconsejó que tuviera paciencia. A principios de la década de 2000, ese sueño se hizo realidad: Dimitri asistió a mi espectáculo «Human Rights» en Zúrich y, a continuación, me invitó a su legendario teatro. Lo que empezó siendo una única actuación acabó convirtiéndose en catorce, además de una clase magistral en su prestigiosa Scuola Dimitri. Pero aún más valiosa fue la amistad que surgió de ello. Su saludo siempre era: «Carlos, amigo y colega». Más tarde, Dimitri escribió sobre mi trabajo: «Y lo que más admiro es que no hay situaciones humanas que él no pueda representar, y además con humor». Estas palabras siguen significando mucho para mí hasta el día de hoy.

  • Rusia

    Rusia

    En 2006, me invitaron a Rusia para presentar mi espectáculo Human Rights. Los derechos humanos son un principio universal que nos concierne a todos, sin importar las fronteras. Por ello, me sentí profundamente agradecido de compartir mi obra en un escenario tan internacional y de aportar, con los discretos recursos del mimo, mi grano de arena a un mensaje tan global y necesario.

  • Pianomime con Johannes Nitsch

    Pianomime con Johannes Nitsch

    Algunos espectáculos nos acompañan durante muchos años; otros, precisamente por su brevedad, se vuelven inolvidables. PianOmime nació en 2001 de la mano del pianista y compositor Johannes Nitsch. Con su increíble talento musical, vistió de gala varias de mis piezas de mimo, como “La ventana”, “La carta de amor” o “Cena para dos”.

    Sin embargo, Johannes no solo destacaba por su maestría al componer, sino también por su brillante calidad interpretativa, arropando el resto de mis números con melodías que improvisaba cada noche. En las casi cuarenta actuaciones que compartimos, sobre el escenario se respiraba precisión, ritmo, humor y giros inesperados.

    Por desgracia, nuestra colaboración terminó demasiado pronto. En septiembre de 2002, Johannes falleció de forma inesperada debido a una complicación postquirúrgica. Desde entonces, PianOmime quedó en mi memoria como un capítulo tan valioso como único de mi carrera escénica.

  • Y te vas a quedar con los ojos como platos

    Y te vas a quedar con los ojos como platos

    Durante décadas, Jürgen Werth y yo nos dedicamos a actuar como artistas en solitario. En 2019, decidimos subir juntos al escenario por primera vez. Aunque el mimo y la música instrumental se unen a la perfección, trabajar con la palabra cantada fue un reto complejo.Las letras de Jürgen eran tan descriptivas que mi lenguaje corporal corría el riesgo de ser una redundancia innecesaria o una distracción confusa.

    Porque los gestos del mimo a menudo crean palabras en el imaginario de la gente —“Cuando veía tus gestos —me dijo un espectador— creí que me estabas hablando en mi propio dialecto”—, mientras que las canciones de Jürgen, sus palabras, crean imágenes en la mente del público. Sin embargo, tras seis meses de intensos ensayos, logramos que las canciones y los gestos entablaran un diálogo donde ambos artes se complementaban en lugar de competir.

    El proyecto fue tan bien recibido por el público que, dos años más tarde (después de la pandemia), volvimos a salir de gira juntos.

  • Herbert Grönemeyer

    Herbert Grönemeyer

    En la entrega del Premio de Derechos Humanos de Amnistía Internacional 2006 en Berlín, no solo se puso de relieve el compromiso con los derechos humanos, sino también el encuentro entre numerosos artistas. Uno de ellos fue Herbert Grönemeyer, con quien me hice esta foto tras mi actuación. En sus manos sostiene mi DVD «Human Rights»: un bonito recuerdo de una velada en la que el arte y la humanidad se unieron.

  • Profeta en el extranjero

    Profeta en el extranjero

    Como actor, soy miembro del sindicato de actores de Cataluña. Allí, aunque un mimo es poco habitual, siempre me he sentido bien acogido. Con motivo de mi 25.º aniversario en los escenarios, en 2007, mi foto apareció en la portada de la revista. Y en el interior una reseña honrando la internacional de mi arte con este título: “Profeta en el extranjero”.

  • De gira con Clemens Bittlinger

    De gira con Clemens Bittlinger

    Durante años compartí el privilegio de actuar con Clemens Bittlinger y sus músicos. De esa complicidad nacieron muchos programas; el último fue «Aufgeräumt» (Ordenado), donde la música, el mimo y el humor ponían orden en el espacio y en el alma del público. Desafiando las leyes del mercado —donde la música suele eclipsar al mimo—, Clemens demostró una generosidad enorme al llevar mi arte de pequeño formato a macroconciertos ante miles de personas. Aún sonrío al recordar aquel día en que falló el sonido ante 5000 espectadores y me dijo: «Tú no necesitas micrófono, ¿puedes hacer algo?». Fue un compañero generoso y un gran promotor de mi arte en el marco eclesial en Alemania. Mi gratitud hacia él permanece intacta.

  • Amigos en Polonia

    Amigos en Polonia

    En Polonia tuve el placer de colaborar con dos personas muy especiales: Jonathan y Agnieszka Cianciara Fröhlich, del estudio teatral Studio Dono. Con gran dedicación, organizaron varias actuaciones y talleres para mí.

    Más tarde, escribieron estas líneas para el programa de Time to Celebrate:
    «Encontrarse con un verdadero maestro es muy difícil. Nuestro mundo está lleno de nuevas estrellas que aparecen de repente y brillan con intensidad durante un tiempo, hasta que el caprichoso público televisivo las deja de lado. Pero, cuando te encuentras con un verdadero maestro, lo sabes. Eso es lo que nos pasó cuando conocimos a Carlos. No se trata solo de su maestría artística, sino también de la sabiduría que proviene del tiempo y la experiencia; de su esencia como artista y como persona: generoso, brillante, sorprendente y agradable».

    Sus palabras me llegaron con la misma calidez que aquel ramo y los besos que me dieron.

  • Con Víctor Hernando

    Con Víctor Hernando

    Radiante encuentro en una nublada Barcelona Esta fotografía fue tomada en 2023.
    Qué placer conversar sobre el Mimo con él, un sabio de este arte. Conocí a Víctor en Argentina en 2014, cuando asistió a un taller que impartí en Buenos Aires. De aquel breve encuentro nació una gran amistad. Víctor no solo me abrió las puertas de su casa con su inmensa generosidad, sino que también me abrió las puertas del Mimo en Argentina, permitiéndome conocer a grandes artistas de ese país. Aprendí que los mimos argentinos hablan... ¡y mucho!, confirmando así que detrás del silencio hay un mundo de palabras. En las largas conversaciones con Víctor siempre se respiran la honestidad, el respeto y el buen humor. Al fin y al cabo, ¿no son esas las cualidades que deberíamos llevar también tras la máscara?

  • Mi alumno más veterano

    Mi alumno más veterano

    Me gustaría presentaros a mi alumno más veterano, que sigue en activo hasta hoy: Ludwig Zink, de Suiza.
    Desde 2003 ha asistido a numerosas representaciones y talleres míos. Ha viajado varias veces a Barcelona para recibir clases particulares. He tenido el privilegio de acompañarle en la creación y el desarrollo de sus propias piezas de pantomima. La última vez que colaboré con él fue en 2023, cuando creamos juntos tres nuevas piezas breves que él incorporó a su repertorio. El cuidado continuo de la movilidad corporal y la mímica puede convertirse, con el paso de los años, en una maravillosa forma de autocuidado. Ludwig es, sin duda, un ejemplo a seguir para todos los que vamos envejeciendo.

  • A través de mis manos

    A través de mis manos

    En 2016 asistí a un congreso internacional para personas sordas celebrado en Sevilla.
    Durante las conferencias era imprescindible contar con intérpretes de lengua de signos. Lo llamativo era que no bastaba con uno por idioma: había un intérprete para el alemán de Austria y otro para el de Alemania; uno para el inglés de Estados Unidos y otro para el del Reino Unido. Lo mismo ocurría con el resto de las lenguas representadas, ya que cada país tenía sus propias particularidades en la lengua de signos.
    Sin embargo, cuando llegó el momento de mi actuación, no hizo falta ningún intérprete. Las historias se comprendieron al instante. Aquella experiencia me confirmó, una vez más, el carácter universal del arte del mimo.

  • Gasparáda – Festival Internacional de Pantomima y Teatro

    Gasparáda – Festival Internacional de Pantomima y Teatro

    En 2019 tuve el honor de participar en el Festival Internacional de Mimo y Teatro Gasparáda, celebrado en Kolín (República Checa). El festival rinde homenaje al hijo más ilustre de la ciudad, Jean-Gaspard Deburau, considerado uno de los grandes pioneros de la pantomima clásica. Aunque no existen imágenes de sus actuaciones, su figura ha llegado hasta nosotros gracias, en gran medida, a la inolvidable interpretación de Jean-Louis Barrault en la película Les Enfants du Paradis. Actuar en un festival dedicado a Jean-Gaspard Deburau fue un auténtico privilegio.

  • Ante la cámara

    Ante la cámara

    A lo largo de mi carrera teatral, recibí en repetidas ocasiones propuestas de productoras cinematográficas y agencias de publicidad. Mi mánager, Joyce Phillips, examinaba cada oferta con gran detenimiento. Solo unas pocas superaron su exigente criterio. Una de ellas fue un cortometraje poético realizado por el cineasta suizo Xaver Walser, con la voz de la actriz Uma Thurman.
    Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a Xaver Walser por permitirme compartir este vídeo con vosotros en mi canal de YouTube.